La Libertad pues, con L mayúscula. Es el principio que figura en el lema en tres puntos de la República francesa. En "Le Chant du départ" 1 , la libertad guía nuestros pasos, pero al final, asusta a la burguesía. Con el tiempo, el aparato del Estado la va troceando. La libertad solo sirve para enviarnos a la guerra, en los otros casos, se desbarata el principio. El Estado no hablará de Libertad, sino de libertades, libertad de esto o de aquello; así podrá oponer una a otra, utilizar un poco de una para limitar la otra.

Manifestar es un modo de expresión, la libertad de manifestar es un pedazo de la libertad de expresión, que resulta ella misma de los troceados del principio de base. Entonces el aparato legislativo va a enmarcar estas libertades con leyes y reglas y una vez reducida la libertad a trozos, se va a encargar de limitarlos. Así es como algo tan sencillo como es una manifestación puede encharcarse en un pantano administrativo, reglamentario y penal.

He aquí el Estado de derecho: los diferentes marcos que crea alrededor de dichas libertades son como tantas vallas alrededor de los diferentes campos y luego, sigue invocando la libertad de circular para reprimir a los huelguistas o manifestantes que bloquean una fábrica o una rotonda, y la viola cuando se trata de impedir la circulación de transeúntes, un autobús o un tren sospechosos de querer reunirse con los chalecos amarillos.

En la práctica, el Estado de derecho es el del derecho del más fuerte. Los chalecos amarillos han invocado un principio: la Libertad y el Estado les opone su Derecho. Saludemos de paso el talento y la inventiva de algunos magistrados que han designado, al azar de los procedimientos, como solos elementos constitutivos de un delito la posesión de un par de guantes para fulano o de una cazadora de cuero para mengano, en pleno invierno. El resultado de tal genio incriminatorio son decenas de presos.

De manera muy simplista se ha resumido el asunto entre Dictadura y Democracia. Maticemos un poco: todo se relaciona con el marco que se llama Derecho, cuanto más estrecho el marco, menos libertad tenemos. Sepamos que existe este marco y que el Estado carece de escrúpulos para estrechar el cerco.

Esta es la realidad. Por eso somos libertarios.

CNT-AIT

1Le Chant du Départ,«Canción de la partida», famosa canción de la Revolucion Francesa